Geografía de la lengua – Andrea Jeftanovic

Andrea Jeftanovic nos regala una historia de amor diferente. En Geografía de la lengua nos encontramos con Sara, una mujer del Sur, y Alex, un hombre del Norte, cuyas vidas se cruzan en el cielo y sus lenguas en la tierra. Es así que nos sumergimos en esta historia de distancias, pantallas de computador y cuestionamientos sobre nuestro modo de vivir, porque la historia de amor que nace en una cabina de avión es a veces cara a cara y a veces no.

Los atentados de New York, Madrid, Beslan y Londres contextualizan un amor a destiempo, un amor real afectado por el precio del crudo y por la vida misma, porque Alex y Sara tienen que enfrentarse a una noticia devastadora que fortificará lo construído o lo quebrantará definitivamente.

Jeftanovic juega más con las insinuaciones que con los hechos tácitos, lo que resulta maravilloso y devastador. Es poco común esto de encontrarnos con un lenguaje tan rico y tan meticulosamente bien empleado, donde la narración es una poesía constante página tras página, que, cuando se acaba la historia, sabemos que será una proeza encontrar otra novela que malcríe a nuestros ojos tanto como lo hizo Geografía de la lengua.

CITAS DEL LIBRO:

  • Tal vez un hombre sin significado, un hombre inventado, un hombre que solo existe como otro nombre. ¿Serás quien recuerdo?, ¿quien he imaginado durante estos meses? Quiero que llegue el momento en que pueda decir “lo he visto, lo he tocado; es real”.
  • A medida que yo te desnudaba, tú con otro hombre en otra cama en otro tiempo.
  • No fue fortuito que nos besáramos frente a una cámara de vigilancia cuando decenas de aviones aterrizaban, en medio de anuncios por altoparlantes. Y que, pese a todo eso, nuestras lenguas siguieran unidas en una toma infinita.
  • Los inmigrantes nunca dejan de hacer el amor en su lengua materna.
  • Quiero hablar, quiero decirte todas estas cosas en una lengua que me sea suficientemente ajena para no estar segura de lo que digo, para que exista un margen de error, la necesaria ambigüedad.
  • Y yo sin ser yo. Nunca más yo entera, yo a medias, a pedazos, nunca más de una pieza.

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